Indignación, verguenza, impunidad y mucha bronca es lo que sentí tras la liberación formal de la descarada Maria Julia, personaje nefasto de la era menemista, junto con Memem, Cavallo y otros que mejor olvidar..Argentinos! políticos de éste nivel solo dañan nuestra patria y son el pésimo reflejo de la impunidad con la que convivimos. Reflexionemos de una buena vez el legado que promovemos para las generaciones futuras. Por favor no seamos desmemoriados y repudiemos éstas cuestiones, desde todos los ámbitos.